El
blanqueamiento dental, con la utilización de productos
especiales activados por la luz del láser mediante el uso de
un manipulador, es una de las técnicas más
utilizadas en todo el mundo, porque el resultado que
se obtiene en una sola sesión es sorprendente y además
reduce el daño al esmalte dental.
Cualquier persona mayor de 16 años
que quiera tener una sonrisa más
blanca puede recurrir a este
procedimiento. Pero, ¡ojo! Pacientes
con restauraciones extensas en
resinas o cerámicas, como coronas
completas o carillas, no lograrán el
efecto deseado.
Tampoco, quienes no estén dental y/o
periodontalmente sanos (caries,
encías enfermas o lesiones de
esmalte) o que presenten un alto
grado de sensibilidad por cuellos
destapados o erosiones cervicales.